Descripción
Pillo a una niña adorable y le estampó un “I HATE EVERYONE” en el pecho con una sonrisa de comercial de cereales.
La escultura parece salida de un cruce entre una caricatura de domingo y un colapso existencial. Ilumina con un corazoncito rojo, como diciendo “te odio… pero con estilo”.
Es tierna, psicótica y completamente Cornellà. Perfecta para decorar la estantería o asustar a tus visitas.















Valoraciones
No hay valoraciones aún.